Por Diego Spivacow,
sobre la serie Aire

El corazón
dentro de cajas
dentro de un cuarto
con una ventana
-empañada-
y afuera no hay nada
o una tormenta interior
un espejo
hacia el corazón en la caja
entre la ropa, entre las cosas,
el cielo plegado sobre la mesa
es el retrato en el espejo,
es el aire entre las cosas,
el sol en el pulover,
los dedos en la ventana,
la luz en la pared.

Fotografiar el aire entre las cosas, sus pliegues. Lo que las vuelve profundas y misteriosas. Lo que las encierra y las vuelve sobre sí mismas. Todas las sensaciones que nos revelan y lo que nos ocultan.

Sensaciones:
La lluvia húmeda y pesada sobre los árboles desde una ventana, los diferentes tonos de verdes, el vapor condensando en el vidrio, filtrando una luz suave y pálida, el peso de la ropa doblada, los tonos suaves de un cielo en el atardecer, la vista de las montañas en los pliegues de un mantel, una chica mirando a la cámara, varias veces la misma chica en diferentes momentos y lugares.

Camas, mesas, sillas, aparecen siempre las mismas cosas. Todas son ventanas medio cerradas a paisajes interrumpidos, espacios clausurados que nos devuelven hacia dentro una y otra vez. Sólo la luz llega de afuera.

La mirada también se vuelve sobre sí misma, se mira entre los objetos, dentro de las cajas. Como una tarde larga en la que nos preguntamos de todo y casi nada, en la que más bien miramos absortos y esperamos que pase el tiempo o que salga el sol. Las cosas y nosotros somos lo mismo, mirémoslas y entendámosnos. Mirémosnos para entenderlas.

La casa de los padres, de amigos, casas anteriores, en viajes largos y cortos. Cajas donde la fotógrafa puso su cuerpo entre las cosas y miró, en completo silencio, cómo cambiaba el aire y la luz mientras ella estaba allí, quizás a modo de confirmación.

Aunque su mirada no tome la forma lineal de una historia es el tiempo el que se va juntando entre los pliegues de las fotos, cada foto toma su densidad de los momentos más calmos del tiempo joven. El tiempo que llega más hondo, el que se agrega entre los pliegues y hace de apoyo firme desde donde construir algo profundamente verdadero y hermoso.